viernes, 16 de noviembre de 2012

La conciencia de las máquinas


Este texto, tiene como propósito una introducción al tema sobre la conciencia de las máquinas, siendo el término conciencia tratado y entendido no como aquella capacidad de darse cuenta de sí y de su entorno, es decir, de una autoconciencia de los propios artefactos, sino de la forma en la cual éstos están creados en aras a menguar o mejorar los problemas que surgen y afectan a la sociedad vigente. Un ejemplo práctico sobre esta idea es, como el mercado automovilístico ha variado tanto en las últimas décadas frente al problema del cambio climático. Son frecuentes los anuncios que inundan nuestras pantallas con vehículos híbridos o eléctricos asegurando vender eficiencia y rentabilidad siempre con una mentalidad más ecológica y segura frente a los obsoletos y contaminantes coches de gasolina. 

Visto este ejemplo no podemos negar la capacidad de adecuación o acondicionamiento a las que son sometidas las máquinas y son muchas las industrias y empresas que se han unido a este plan ecológico bajo un sugerente eslogan: “Buy Green to Save Green”. Exponiendo al mercado productos innovadores y en su mayoría renovables para un consumo más concienciado y eficiente. Al igual que con el ejemplo anterior, podemos encontrar diversos productos tecnológicos mejorados o totalmente modernos que se encuentran dentro de este marco de conciencia social y ecológica, por lo que no siempre esa conciencia de los artefactos se desenvuelve en el mismo horizonte. 

Pero este hecho no es algo totalmente novedoso, sin ir más lejos, Aristóteles, en una de sus obras hace mención a dicha subordinación de las máquinas: “Si todos los instrumentos inanimados pudieran cumplir su cometido obedeciendo las ordenes de otro o anticipándose a ellas, como se dice hacían los de Daedalos, o los autómatas de Hefestos […], si las lanzaderas tejieran solas […], los amos no necesitarían esclavos.” [Política Aristóteles Libro I Capítulo 3, 1253b 33.]

No podemos evitar hablar de una evolución tecnológica que pone las máquinas al servicio y disposición del hombre y nos proporciona un ahorro de tiempo y facilidades cotidianas adaptadas a nuestro sedentario estilo de vida, además de una actual “conciencia ecológica”, todo eso a pasos agigantados. Estas prestaciones son cada vez más económicas y accesibles a toda la sociedad por lo que cada vez es más sencillo recurrir a ellas sin necesidad de renunciar a un consumo ecológico y eficiente.

No hay comentarios: