Miles de millones de animales son dañados año a año al ser utilizados como objeto de uso. Una vez entendida la postura especista, podemos reconocer múltiples ejemplos de ella en nuestra vida cotidiana y en muy variados ámbitos: la alimentación, la vestimenta, el entretenimiento o la experimentación. Éste último aspecto es el que analizaremos a continuación.
La técnica científica se beneficia del animal no humano en prácticamente todas sus investigaciones. Es él el principal instrumento de trabajo. Siendo así, ¿por qué la cuestión de la experimentación con animales no humanos no recibe más que una atención marginal en el campo de la bioética? ¿A qué es debido esto? En un primer momento, no consideramos que los intereses y derechos de los animales sean moralmente significativos, y por ello nos resulta indiferente que sus vidas se pierdan en laboratorios. En un segundo momento, reconocemos que, aunque sus intereses si tienen cierta importancia, no pueden situarse en el mismo nivel que se encuentran los de los seres humanos. Justificamos el enorme daño producido porque nosotros obtenemos beneficio de ello.
Y no podemos negar que se produce ese daño. La vida de un animal de laboratorio no puede definirse precisamente por su calidad. Encerrados en jaulas que apenas sobrepasan el tamaño del propio animal, reciben un único estímulo que les mueva de allí: la visita de sus investigadores. Es entonces cuando los animales son sometidos a todos los procedimientos invasivos que se consideren necesarios para que la investigación de algunos frutos. La lista de experimentos que se han realizado o se siguen realizando día a día con animales no humanos es prácticamente infinita. Una cosa resulta clara: a éstos animales les afecta vivir en un laboratorio.Su metabolismo, su comportamiento y su ciclo vital se ven truncados de una manera determinante. El argumento principal que se mantiene para incluir a cualquier tipo de animal, a excepción de los humanos, en el campo de la experimentación es que poseen un sistema nervioso casi idéntico al nuestro lo que nos permite asimilar los resultados obtenidos en los animales no humanos como los resultados que obtendríamos si experimentásemos propiamente con animales humanos. Se investiga con ellos porque sienten igual que sentiría un ser humano en esa misma situación. ¿No es esa capacidad de sufrir similar a la nuestra la razón que debería justificar precisamente que no se experimentase con ellos? Esto es, preferimos que otros animales que no somos nosotros sientan ese sufrimiento para que podamos 'avanzar' científicamente. Esto sería más razonable (aunque discutible, sin duda) si la mayor parte de las investigaciones que se realizan con animales tuviese fines biomédicos, y si estos fines enfocasen objetivos vitales para la salud humana. Pero esto no sucede así. La mayor parte de los experimentos se reducen a cuestiones estéticas (a ver qué champú nuevo sale al mercado o qué producto de maquillaje es más resistente), a investigaciones psicológicas sin ningún tipo de relevancia en la vida práctica y teórica, o la búsqueda por la carne de animal más tierna o sabrosa. Por estos 'grandes avances' cerca de 127 millones de animales al año son usados en laboratorios.
De manera directa no podemos enfrentarnos a esta práctica (no podemos evitar de un momento para otro que países como Estados Unidos destinen cinco billones de dólares procedentes de impuestos a estas investigaciones) pero sí podemos de manera individual mostrar una actitud moral frente al uso de seres vivos en investigaciones prescindibles. Si piensas de éste modo, que un superfluo deseo humano no puede justificar en ningún momento el sufrimiento animal, no prestes tu consentimiento a todas aquellas marcas y corporaciones que abusan de los animales empleándolos como meros objetos de trabajo. Los primeros pasos de la liberación animal consisten en no permanecer inconscientes de los grandes problemas éticos que nos rodean.
Todos los animales tenemos una experiencia vivencial de la vida y somos capaces de disfrutar de un bienestar individual. Quienes consideren el uso de los animales como meros recursos, ha de hacerlo asumiendo el costoso precio moral de no mostrar el respeto adecuado al valor intrínseco de los animales que están siendo explotados.
Esta entrada es un punto de partida en la reflexión de la ética animal, y no hace justicia a la dura realidad de los millones de animales que la sufren diariamente. Para poder mantener una postura crítica en esta temática (ya sea tanto a favor como en contra) infórmate. Mi recomendación personal es leer a Peter Singer y curiosear por las páginas web que muestran imágenes, vídeos, estadísticas e informes sobre la vida en los laboratorios (igualdad animal, PETA, o mismamente, YouTube)
Esta entrada es un punto de partida en la reflexión de la ética animal, y no hace justicia a la dura realidad de los millones de animales que la sufren diariamente. Para poder mantener una postura crítica en esta temática (ya sea tanto a favor como en contra) infórmate. Mi recomendación personal es leer a Peter Singer y curiosear por las páginas web que muestran imágenes, vídeos, estadísticas e informes sobre la vida en los laboratorios (igualdad animal, PETA, o mismamente, YouTube)

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